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Por: Beto Villa
A pesar del tambaleante comienzo que ha
experimentado Mariano Rivera, todos sus
compañeros le han dado todo el apoyo para quien
ha sido el mejor relevista del béisbol. Mariano
mostró una vez más ese moquete que bien lleva,
al maniatar a Boston en última serie en El Bronx,
un equipo que siempre le da pelea al panameño.
En juegos claves, los Medias Rojas han logrado
descífrale los lanzamientos para juegos
importantes. Mariano ha sido el corazón y alma
de los Yankees. De hecho, los Yankees le
atribuyen sus problemas este inicio de temporada
a sus esporádicas salidas al montículo, por ser
él la figura que ha representado el éxito de
esta generación Yankee. Muchos piensan que ha
empezado a declinar, que si a sus 37 años, es
probable que ya no tenga la misma efectividad.
Todo eso está lejos de ser cierto. Mariano
todavía la baja por encima de las 90 MPH. Se han
registrado lanzamientos hasta 97 MPH en esta
joven temporada. El problema consiste en la poca
actuación que ha tenido debido a la dispareja
campaña en la cual los Bombarderos de El Bronx
han comenzado; ganando jugos por muchas carreras
o perdiéndolo por un margen abultado.
“El principal enemigo de Mo (Rivera) hasta ahora
ha sido que no hemos tenido muchas oportunidades
para usarlo”, dijo el coach de lanzadores Ron
Guidry. “Los tipos como Mo tienen que lanzar
cada dos días para mantenerse en forma”.
Es precisamente lo que apuntamos. Rivera no ha
tenido muchas ventajas ofensivas que proteger y
pocas oportunidades de adquirir, y así no se
puede mantener un buen ritmo, especialmente
cuando lo ha conllevado temporada tras temporada
de una forma metódica; lanzar dos días seguidos,
descansar un día y venir de nuevo. A Mariano le
ha ocurrido lo que le pasa a ciertos jugadores;
lo sientan por varios juegos, luego lo sacan de
emergente, juegan cada cuatro días… así no se
puede mantener un buen ritmo competitivo.
Mariano es una taponero cinco estrellas,
actualmente está en el cuarto lugar de la lista
de más salvados en las Grandes Ligas con 416,
Rivera tiene una foja de 1-3 con promedio de
efectividad de 6.59 y solamente tres salvados en
cinco oportunidades. Solamente lanzó en 16 de
los primeros 45 juegos de la temporada.
“Cada vez es una sorpresa. Mo es muy constante.
Ha tenido períodos malos, como todos. Pero su
actitud, su forma de ser, su enfoque no han
cambiado”, dijo Derek Jeter.
Aun así, los bateadores parecen haberle tomado
la medida a Rivera. Este año ha cedido dos
jonrones, ambos asentando ventajas en la novena
entrada. El dominicano Adrián Beltré, de Seattle,
le conectó uno el 7 de mayo y el jugador de
cuadro sustituto Marco Scútaro, de Venezuela, le
bateó otro el 15 de abril. La temporada pasada,
Rivera apenas permitió tres jonrones, y
solamente dos en el 2005.
villabeto@hotmail.com
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