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Hidden Injuries
By: Felix DeJesus
There have been two cases reported of players who
have kept injuries hidden from their respective
teams for fear of losing their jobs. Such is the
life of Latino players who come to the Major Leagues
with the disadvantage of having a language barrier
and knowing they can’t go back home to poverty. The
two players are Francisco Liriano of the Minnesota
Twins and Anderson Hernandez currently under
contract with the New York Mets. Francisco, who had
been a revelation for the Twins, understood that
having a strong season and finishing in the voting
for the CY Young or rookie of the year awards would
have meant good money for him in the near future.
Therefore, when he suffered an injury to his
pitching arm, he failed to disclose it to his team.
Francisco knew that being placed on the disabled
list would cost him dearly, so he continued to play
hurt. Finally, the arm blew and the extent of the
injury is unknown. A similar incident occurred
earlier in the season to Mets prospect Anderson
Hernandez, who was handed the second base job after
having a great winter with the Tigres of Licey in
the Dominican Republic. He hurt his chest after
making a terrific catch but never told the team
because he feared losing his job. When the injury
was discovered, he did indeed lose his job and is
now in the minor leagues. Many teams take advantage
of the fact that some players from Latino countries
will do practically anything to stay on the team,
even accept less money in exchange for long term
security. For example, Jose Reyes, probably the best
player at his position in the National League, is
contracted to be paid only as a good utility player.
However, this is not the case for all Latino players.
In the 70’s, at the height of Pete Rose’s gambling,
he asked Mario Melvin Soto, his best pitcher, to
throw with less than three days rest, probably to
cover some of his debts. Soto soundly refused and
almost came to blows with the manager. Soto did not
allow himself to be taken advantage of by Pete Rose.
Sometimes you just have to stand up for yourself and
know when enough is enough no matter the consequence.
Lesiones Escondidas
Por: Félix DeJesús
Hay dos casos de lesiones que los jugadores no han
reportando al equipo por miedo de perder su trabajo.
En uno de los casos el jugador está en Triple A y el
otro jugador de seguro que se ha perdido para el
resto de la temporada y su carrera está en serias
dudas. Esa es la vida de un pelotero latino que al
entrar a las Grandes Ligas con la desventaja de no
saber el idioma y que no puede regresar a su país
como un fracaso a la pobreza. Los dos jugadores son
Francisco Liriano de los Mellizos de Minnesota y
Anderson Hernández quien está bajo contrato con los
Mets de Nueva York. En el caso de Francisco, quien
ha sido la revelación de los Mellizos y sabiendo lo
que pudo significar para él monetaria mente, si
hubiese terminado la temporada fuerte y finalizar
entre los mejores para optar por el premio Cy Young
o el Novato del Año, nunca le dijo al equipo que
estaba lesionado aunque algunos de los otros
jugadores en el equipo le dijeron que se lo dijera
al equipo, pero resistió sabiendo que irse a la
lista de lesionados le iba a costar mucho dinero.
Finalmente el brazo no pudo más y no se sabe cuando
vuelva a lanzar. Al comienzo del año el prospecto de
los Mets Anderson Hernández se había ganando la
posición como el segunda base después de jugar bien
para los Tigres del Licey en el béisbol invernal de
la Republica Dominicana, hizo una atrapada
espectacular pero en el proceso se lesiono el caja
toráxica, no le dijo nada al equipo por miedo de
perder su trabajo. Al fin al cabo lo perdió y ahora
está dando tumbos en las ligas menores. Es algo
también que los equipos de Grandes Ligas toman en
consideración cuando están negociando con los
jugadores latinos, saben que van a firmar un
contrato a largo término para asegurar algo de
dinero. Miren el contrato de José Reyes, tal vez el
mejor para corto en la Liga Nacional y le están
pagando como un buen jugador de banco. En los años
70 cuando Pete Rose estaba sumido en deudas debido a
sus apuestas, le pidió a Mario Soto, quizás su mejor
lanzador en ese entonces, que lanzara con menos de
tres días de descanso probablemente para cubrir
algunas de sus deudas, pero Soto resistió y casi se
fueron a los puños. En este negocio algunas veces
tienes que sacar la cara para defender tus derechos.
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