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Titulares De
Grandes Ligas |
Los Yankees sacan la cara por Francisco Cervelli…
Por: Beto Villa
Los Yankees de Nueva York y los Rays de Tampa Bay
Rays protagonizaron una soberana tángana en los
juegos primaverales después que el lanzador de los
Yankees Heath Phillips fuera expulsado del juego por
el umpire principal, Chad Fairchild, cuando éste le
atestó pelotazo al novato de los Rays Evan Longoria.
Todo esto se deriva por la manera tan torpe como el
otro novato de los Rays Elliot Johnson, quien se
deslizó fuertemente en la goma en el juego del
sábado, ante el novato venezolano Francisco
Cervelli, partiéndole la muñeca en seco, en lo era
una juego insignificante. Cervelli tuvo que
abandonar el juego. Esta semana fue sometido a una
operación que lo pondrá fuera de acción por dos
meses.
Luego del pelotazo que recibiera Longoria, cuando
los Yankees vinieron a batear, Shelly Duncan abrió
con hit al leftfield y quiso extenderlo a doble,
pero cuando se deslizó en segunda fue out, amén de
hacerlo de una forma brutal, tumbando al segunda
base Akinori Iwamura. Es decir, poniéndole más leña
al fogón. Evidentemente, muchos piensan que siendo
unos juegos de exhibición todo esto no ha debido
escalarse a este nivel. Claro, las cosas no quedaron
ahí. Seguidamente vino como un bólido desde el
rightfield Jonny Gomes y se le tiró a Duncan, quien
había sido expulsado de inmediato por umpire de
segunda base. Un caos total. La acción de Gomes hizo
que en cosas de segundos se vaciaran las bancas,
afortunadamente no hubo puñetazos, sino varios
empujones.
En resumidas cuentas, todo esto se ha convertido en
una guerra campal, formada en gran parte por los
comentarios de ambos mánagers desde el incidente del
sábado cuando le rompieron la muñeca al novato
Cervelli. El mánager de los Yankees, Joe Girardi se
irritó por la forma como Johnson se le barrió al
novato Cervelli; lo comentó y dejó sentir su
disgusto. Para colmo, una vez más el coach Don
Zimmer, ahora con Tampa Bay, dijo algo fuera de
lugar, al apuntar que “el juego hay jugarlo como
tiene que jugarse…”. Evidentemente, en vez de
pacificar las cosas y verlas en punto objetivo, se
fue por el lado antagónico creando un ambiente
hostil. Ahora de la noche a la mañana tenemos una
situación de “mala sangre” entre estos dos equipos
que, dicho sea de paso, se van a enfrentar 18 veces
en la temporada regular. No hay dudas de que el
“sheriff” del béisbol Bob Watson va a tomar riendas
en el asunto, y tendrá que disciplinar a ambos
bandos para ponerle un paradito al conflicto.
villabeto@hotmail.com
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